¿COMO EXPLICAR A LOS NIÑOS LA ENFERMEDAD DE ALZHEIMER?  

 

En muchisimas ocasiones podemos comprobar como los más pequeños de la casa tienen a todos los miembros por igual, es decir, no diferencian entre un hermano mayor y alguien adulto, como puede ser un abuelo, creyendo que estos estan capacitados para realizar la mismas tareas que alguien joven e incluso pensando que su capacidad de razocinio es el mismo.

La idea de vejez es un hecho real; el paso del tiempo es algo que se percibe en las personas antes o despues. La cuestion esta en los niños, ellos intentan evitar a toda costa ver a sus seres queridos como personas mayores, como abuelos en definitiva, ya que lo interpretan de manera diferente a la de una persona adulta, es decir, lo asemejan con la muerte.
Sin embargo, el que los niños convivan con personas mayores, abuelos, etc es un punto de madurez que se les otorga, ya que les facilita la propia maduración y la afrontación con mas facilidad a una vida que les queda por delante. Además, la relación de cariño con un abuelo, un pariente o un vecino de edad avanzada, enseña al niño el respecto hacia los mayores.
Hoy en día no es normal que las personas mayores vivan en casa de sus familiares y convivan con niños, aunque si es más normal que al agravarse las demencias en estas, cambien de habitos y lugar de residencia, transladandose sino a una residencia, a casa de familiares; teniendo que convivir de esta forma con nietos. De esta forma, los niños empezaran a comprobrar la enfermedad más de cerca.

En cualquier caso, como padre o educador, es importante que esté preparado para contestar a sus preguntas o para empezar la conversación si nota una curiosidad o preocupación que no expresa. Es importante que usted, como adulto, soluciones sus dudas sobre la enfermedad y se sienta suficientemente preparado para contestar a sus preguntas.
Naturalmente, la forma de hablar con los niños sobre cualquier tema es diferente dependiendo de la edad del niño.

Edad del niño entre los 4 y 8 años

A esta edad es importante dejar claro al niño que el abuelo o la abuela está enfermo y que por esto puede ser que se comporte de manera extraña. No se tiene que asemejar la enfermedad con una manifestación de locura ya que estos son personas totalmente inocentes y pueden realizar comentarios que puedan herir la sensibilidad del enfermo. Por esto, nunca se debe menospreciar a la persona que padece Alzheimer delante de un niño. El respecto hacia estas personas debe perdurar siempre entre los más pequeños y más grandes.

Por pequeña que sea un niño, puede hablarles de la memoria, ayudarle a entender cuando la necesitamos, hacer juegos que le permitan ejercitarla. Puede ayudarle a entender que la memoria es la que nos permite tener recuerdos y que estos los percibimos en la cabeza, así como los sueños. Cuando sea un poco mayor, con 6 o 7 años, puede explicarle, de forma muy resumida y gráfica como funciona la memoria. Se ayudará con un libro de medicina para niños o un simple dibujo de un cuerpo en el que puedes representar a las neuronas como pequeñas bolitas. Le explicará que cuando una persona está enferma, estas "bolitas" van desapareciendo y con ellas la capacidad de recordar las cosas, es decir, la memoria.

Al tratarse de una enfermedad que afecta, casi esencialmente, a las personas mayores, le será más fácil hablarlo con un niño pequeño, ya que no la puede percibir como una amenaza a su propia vida o a la de sus padres, es decir a lo que entiende ser imprescindible para estar bien.

Edad del niño entre los 9 y 13años

Lo más seguro es que el niño a esta edad le pueda preguntar con muchisima más claridad que le ocurre a su abuelo o a esa persona que ve todos los dias y posee esta enfermedad. Si eso ocurre, la respuesta debe ser tambien clara y concisa al nivel de razocinio del niño. Hacerle entender como la enfermedad afecta a la vida de la familia y, sobretodo, de la persona que cuida de él.

Puede explicarle la función de las neuronas y mediante unos juegos que le permitan darse cuenta de las dificultades que puede posee un enfermo de Alzheimer. Por ejemplo, puede pedir al niño que defina a un animal o cosa sin poder decir el nombre de éste. Mediante este juego puede explicarle que para las personas con Alzheimer es difícil utilizar correctamente las palabras y muchas veces olvidan palabras cotidianas. Otro juego, puede ser recordar una serie de palabras o números. Se puede empezar por pocas palabras y sencillas de recordar e ir aumentándolas en número y complejidad. Esto hará entender al niño la función de la memoria y el privilegio de tenerla correctamente.

Las personas con esta enfermedad suelen olvidar el nombre y la función de las cosas. Un juego para niños es taparle los ojos y hacerles reconocer objetos de uso cotidiano como un teléfono, un peine, un tenedor, etc.

Si el abuelo vive con ustedes o lo visitan a menudo, el niño también puede construir unas fichas para clasificar los objetos de la casa. Puede hacer etiquetas para poner en la nevera con los nombres de todos los alimentos que hay dentro, etiqueta para los muebles, listas de cosas que hacer (apagar el fuego, cerrar la puerta con llave...).

Si abuelo y nieto tienen una gran relación, tienen que ser conciente que el niño sufrirá para los cambios que ve en la persona que quiere: no entenderá porque el abuelo le ignora, es agresivo o apático y se sentirá decepcionado. El niño sufrirá la "perdida" de una persona querida, exactamente como los demás familiares y, además, sin poder enfrentarse a la situación de ninguna manera. Es importante hablar con él y dedicar nuestro tiempo a explicarle una y otra vez que el abuelo le quiere y que su forma de actuar está provocada por la enfermedad.

Edad del niño entre los 14 y 19 años

El tema del Alzheimer y enfermedades degenerativas es algo más comun en el niño y por lo tanto estará más informado de como funciona, de que son las neuronas y demas. Si su hijo a asumido y aprendido lo que es la enfermedad, podrá enfrentarse de forma notable al Alzheimer en cualquier situación.

La presencia de un paciente que exige tanto tiempo y dedicación puede ser difícil de compatibilizar con la educación de un adolescente. Es importante involucrar al chico en los cuidados de la persona enferma: peinarle, ayudarle en sus tareas comunes o simplemente estar con el. Es bueno que le enseñe fotos de lugares importantes para él y le vaya recordando caracteristicas de éstos. Es importante que la persona enferma no olvide los nombres de sus seres queridos y de su pasado.

Tratar el adolescente como una persona cuya opinión cuenta y cuya colaboración es valiosa, ayuda a aliviar la inevitable tensión de una familia con un enfermo de Alzheimer. El adolescente puede mejorar el papel de la persona uqe cuida y debe tener capacidad para participar en las decisiones de familia acerca de los cuidados.

Tanto la ayuda en casa, como actividades de voluntariado con personas mayores ayudan el adolescente a formar su sentido de la responsabilidad, así como fomentan el respecto hacia los mayores