DIETA DURANTE LA LACTANCIA  

 

 

 

 

Puedes mantener los buenos habitos alimenticios del embarazo teniendo especial cuidado en tomar alimentos que impidan el estreñimiento. En general, come de todo pero intenta sobre todo evitar salsas y postres dulces más de una vez al día.

Si estás dando el pecho, aunque no tienes que hacer una dieta especial, es recomendable que no tomes alimentos que puedan producirte flatulencias. Olvídate del alcohol y del tabaco. Estas dos sustancias pasan al bebé a tarvés de tu leche provocando los mismos efectos que en ti: siempre negativos. Antes de tomar algún medicamento consúltalo con tu médico.
Bebe mucha agua, y aumenta la ingesta de líquidos, especialmente leche y zumos de fruta fresca.

No está comprobado que alimentos como los esparragos, las alcachofas o el ajo “corten” la leche. Lo que sí hacen es modificar su sabor y, si al niño no le gusta, puede rechazar el pecho. Como prevención, no los tomes sobre todo si en tu familia existen antecedentes de alergias alimentarias a alguno de esos componentes.

Las ventajas de dar de mamar


La leche materna es, según todos los expertos, el mejor alimento que puedes dar a tu hijo. Las ventajas para el bebé son incuestionables, pero también tú misma te beneficiarás de dar el pecho.

Ventajas para el bebé

- La leche materna contiene los nutrientes necesarios en las cantidades adecuadas para cada etapa del desarrollo del bebé.
Durante las primeras horas de vida, el bebé se alimenta del calostro, una sustancia espesa de color amarillento, con alto contenido en proteínas, vitaminas y sales minerales y una escasa cantidad de azúcares y grasas. Es rico en anticuerpos y factores antimicrobianos que protegen al bebé frente a determinadas infecciones intestinales y respiratorias hasta que desarrolle su propio sistema defensivo. Aunque se segrega en una cantidad muy pequeña, es perfecto e insustituible para el bebé por su alto valor nutritivo y su fácil digestión y es suficiente para cubrir las necesidades del recién nacido. A partir del décimo día aproximadamente aparece la leche madura, con los componentes necesarios para un adecuado crecimiento del bebé. Habitualmente, la aparición de la leche de transición se acompaña de síntomas generales (fiebre, dolor de cabeza) y locales (calor, dolor y congestión en los pechos).

- Es más fácil de digerir para el bebé.
Las sustancias presentes en la leche materna son muy fáciles de digerir por el bebé porque están específicamente adaptadas a sus especiales características digestivas y metabólicas. No debemos olvidar que la leche materna ha sido el primer y único alimento disponible para el bebé durante los miles de años de evolución de la especie humana, por lo que su composición está específicamente adaptada para el lactante humano como la de la vaca está para el ternero Por eso, los niños alimentados al pecho tienen menos problemas digestivos.

- Siempre está fresca y a la temperatura adecuada.
Es el único alimento que llega al bebé sin posibilidad de que haya contaminación externa y a una temperatura perfecta. Además, la composición de la leche varía durante la toma. Al principio es más ligera que al final, que es más rica en grasa. Por eso, hay que dejar que el bebé "vacíe" la mama en cada toma, pues al final consumirá la leche más rica en grasa que le aporta más calorías y le saciará durante más tiempo facilitando su descanso.

- Contiene anticuerpos que protegen al bebé.
El calostro y la leche madura contienen anticuerpos que ayudan al bebé a luchar contra las enfermedades comunes de la infancia y a recuperarse de ellas mejor. Además, ha sido ampliamente demostrado que los bebés alimentados al pecho padecen menos infecciones intestinales, respiratorias y urinarias y necesitan menos ingresos hospitalarios. Estos beneficios antiinfecciosos de la leche materna son particularmente relevantes en los bebés de bajo peso.

- Se adapta a los cambios de tu bebé.
La leche materna no es un líquido corporal uniforme (como ocurre con el biberón de leche adaptada), el milagro de la leche de mujer es que su composición se modifica a lo largo de la lactancia. No es lo mismo la leche inicial, el calostro, que la de transición, que la leche madura. Pero además, existen variaciones en función de la hora del día, del momento de la tetada, etc. Aunque la dieta materna y otros factores ambientales influyen en la composición de la leche, los cambios de la misma se producen fundamentalmente en función de las necesidades nutricionales de tu bebé.

Ventajas para la madre

- Favorece la recuperación
Cuando el bebé succiona se estimula la producción de una hormona, la oxitocina, que provoca la contracción de las paredes del útero, lo que acelera la recuperación.

- Reduce la hemorragia durante el puerperio
Al liberarse la oxitocina, el útero se contrae y recupera su anterior condición, disminuyen los loquios y se reduce el riesgo de hemorragias postparto.

- Perderás peso con más rapidez
Debido a la necesidad de producir leche, el organismo "quema" más calorías por lo que, si tienes cuidado en consumir sólo las calorías necesarias para mantener el suministro de leche, es frecuente que se pierda peso con más rapidez.

- Menos riesgo de cáncer de mama
Aunque aún no está comprobado, numerosos estudios han sugerido que la lactancia natural podría prevenir la aparición de tumores de mama o de ovario.

- Dar de mamar es muy cómodo
El alimento del bebé está siempre listo y a la temperatura adecuada. Puedes dar de mamar a tu hijo en cualquier lugar cómodo, sin necesidad de preparar nada.

- Contribuye al ahorro familiar y social
La lactancia materna disminuye el gasto que representa la lactancia artificial y ayuda a reducir el gasto en el sistema nacional de salud ya que disminuye las enfermedades infantiles y el absentismo laboral de las madres.

- Favorece la unión con el bebé
La alimentación al pecho favorece el contacto íntimo con el bebé. Se crean fuertes lazos emocionales que repercuten tanto en la madre como en el hijo.