Cómo debes
alimentarte durante la etapa de la adultez
Desde los 20 años hasta los 40 años
Segunda década: Cuando comienzas la adultez
te hayas en época de estudios, retos, descubrimiento del
yo y necesitas mucha energía para poder desarrollarte.
Por lo tanto, debes incluir en tu sana dieta los nutrimentos que
te aportan energía, los hidratos de carbono. Encuéntralos
en las pastas, verduras o viandas, arroz sin grasa, panes integrales
o de grano entero. Otros nutrimentos importantes lo son magnesio
y fósforo. Ayudan al desarrollo de las actividades físicas
y mentales que está expuesta la mujer por los cambios dinámicos
de la etapa misma. Fuentes de estos minerales las consigues en
el pescado, consumo moderado de mariscos, productos lácteos
bajos en grasa animal, productos de grano integral, hortalizas
de hojas verdes, soja, guineo, albaricoque, habichuelas, tofú
y germen de trigo. A mediados de esta década, la masa corporal
de la mujer sufre el cambio donde se sustituye medio kilo de músculo
por la misma cantidad en grasa por cada año. Debes elegir
un deporte o manera de ejercitarte para recompensar la pérdida
que sufre el cuerpo humano de músculo por grasa. Si esperas
a la próxima década se te hará más
difícil desarrollar un potencial óptimo para ejercitar
tu cuerpo.
Tercera década: Esta es la mejor época
reproductiva y la de mayor actividad laboral. Las muchas ocupaciones
que se adquieren, a veces te hacen descuidar tu nutrición
y comienzas a alimentarte mal. Ves la comida rápida una
alternativa de conveniencia y sin darte cuenta que las pizzas,
hamburguesas y pollo frito son alimentos con muchas calorías
y pocos nutritivos. No te proveen los nutrimentos que necesitas
para funcionar efectivamente, en cambio te añaden gran
cantidad de grasas a tu cuerpo para sentirte más pesada
y menos ágil. Reemplaza la cómida rápida
por carnes blancas, verduras o viandas, pastas, arroz, hortalizas,
panes integrales y frutas como postres.
Cuarta década: En los años cuarenta
las funciones internas del cuerpo disminuyen y como consecuencia
se debe disminuir el aporte calórico reduciendo la cantidad
de alimentos que consumes. En esta época, se debe dar énfasis
en mantener los niveles hormonales. Por lo tanto, aumenta un poco
en tu dieta el consumo de soja. La soja es buena fuente de sustancias
beneficiosas para la mujer llamadas isoflavonoides. De esta forma,
te preparas para evitar la osteoporosis, algunos tipos de cáncer
y reducir las molestias asociadas al periodo de menopausia.
No te olvides de continuar consumiendo calcio de productos como
la leche, queso o yogur.
Se ha demostrado que una dieta rica en fibra y proteínas
vegetales ayuda a disminuir la pérdida de densidad ósea.
Si apelamos a nuestros sentido común nos damos cuenta que
somos parte del reino animal, así que no necesitamos consumir
tantos alimentos de origen animal porque producimos lo mismo que
estos alimentos ofrecen. Busquemos las sustancias que no producimos
y nos hacen falta para vivir nutriéndonos de alimentos
de origen vegetal. Complementemos nuestro cuerpo con el resto
de la naturaleza.