Accidentes en casa...¡Prevéngalos!  

 

Para muchos, el hogar es uno de los lugares más seguros que existen, pero también en él pueden producirse accidentes. Lo mejor es cuidarse de ellos y estar siempre alertas para evitarlos


En la casa es donde se pasa gran parte de las horas del día, y es ahí donde existen peligros que muchas veces se pueden evitar.

Por lo general, se piensa que dentro de ella se está a salvo de cualquier peligro, pero también ahí se está expuesto a sufrir accidentes.

Por su edad, su desconocimiento del peligro y su debilidad, los niños son presa fácil para ser víctima de algún accidente casero; también los ancianos, por su vulnerabilidad y algún impedimento físico de la vista u oído.

Algunos estudios revelan que los accidentes más sufridos en el hogar son las caídas, intoxicaciones, quemaduras, descargas eléctricas y asfixias, entre otros.

Sin embargo, se puede emprender una serie de acciones que sin duda alguna convertirán nuestros hogares en un lugar más seguro.

Antes que nada es importante hacer caso a aquellas medidas de seguridad que muchas veces la autoridad pide que se tengan, como son ventilación en las áreas donde están los calentadores de agua, las llaves correctas en las tomas de gas, protección en tinacos o donde se almacena el agua, etcétera.

Otra recomendación es no dejar la secadora de pelo conectada cerca del lavabo o guardar fuera del alcance de los niños --y claramente marcados-- algunos productos tóxicos como el ácido muriático, el cloro, la lejía.

Caídas

Los pisos mojados, encerados o con desniveles son causas frecuentes por las que la persona se puede caer o resbalar.
Para Prevenir:

  • Mantenga el suelo libre de obstáculos y evite las superficies resbaladizas. Si se encera el piso, hágalo con cera antirresbalante.
  • Utilice un tapete antiderrapante en la regadera.
  • Revise que las escaleras, ventanas y balcones tengan barandal de una altura mínima de 90 centímetros y revise que los niños no puedan introducirse para evitar que se atoren.
  • En las puertas peligrosas use chapas que no puedan ser abiertas por niños.
  • Utilice escaleras y muebles lo suficientemente resistentes y evite que los niños suban.

Intoxicaciones

Las causas principales de intoxicación suelen ser la ingestión de medicinas, productos de limpieza, insecticida, pinturas, combustibles, cosméticos y bebidas alcohólicas, o por el contacto con la piel.
Para prevenir:

  • Guarde estos productos en un lugar seguro y debidamente etiquetados.
  • No los guarde en envases de alimentos que se puedan confundir.
  • Use el producto, según las instrucciones, y ponga las medicinas bajo llave.
  • No aplique los insecticidas sobre las mesas, alimentos, trastes o camas.
  • Cuando utilice pinturas revise que haya una buena ventilación y trate de estar fuera de esa habitación mientras la pintura está fresca.

Quemaduras

Las quemaduras pueden ser ocasionadas por contacto o proyección de objetos calientes (estufas eléctricas, lámparas, hornos, tostadoras, planchas).
Para prevenir:

  • Ponga protecciones alrededor de los objetos calientes y que están a la mano.
  • Use recipientes que tengan asas aislantes y en buen estado, y utilice guantes o manoplas aislantes para tomar objetos calientes.
  • Al cocinar alimentos con aceite muy caliente, utilice una sartén u olla que tenga tapadera.
  • Aleje a los niños de la estufa y de la zona de planchar y evite que jueguen con hornillas, cerillos y mecheros.
  • No deje al alcance los niños cartuchos y cohetes.

Incendios y explosiones

Para que se cause un incendio sólo hacen falta tres elementos: aire, combustible y un foco de calor.
Para prevenir:

  • Apague perfectamente los cerillos y las colillas. Ponga ceniceros adecuados en lugares oportunos, no fume en la cama y evite que los niños usen cerillos o mecheros.
  • Aísle y empotre los cables eléctricos, evite hacer conexiones improvisadas.
  • Use los fusibles adecuados a su instalación eléctrica y recuerde que cualquier contacto flojo o en mal estado provoca calor.
  • Almacene los líquidos inflamables y aerosoles lejos del calor. Úselos con suficiente ventilación y revise en forma regular sus instalaciones de gas, y pídale al inspector de la compañía de gas que también lo haga.
  • No deje nada cocinando si sale de casa.
  • En caso de fuga de gas, no encienda y apague luces; ventile la habitación lo más posible y avise a la compañía de gas. Si siente olor a quemado localice el origen o compruebe que no sea un cortocircuito.

Accidentes con electricidad

Los aparatos electrodomésticos son de 220 ó 125 voltios, y esto ya los hace peligrosos.
Los accidentes con electricidad pueden producir desde un "calambrazo" hasta la muerte por descarga eléctrica.
Para prevenir:

  • Evite conectar aparatos mojados. Tampoco los encienda si se encuentra descalzo aun cuando el piso esté seco.
  • Evite tener aparatos eléctricos cerca de la regadera o el lavabo.
  • Para hacer una reparación de la instalación eléctrica, desconecte el interruptor general y asegúrese de que no haya corriente eléctrica.
  • Trate de tener tapados los enchufes si tiene niños pequeños, y así evitar que introduzcan elementos extraños.

Accidentes por asfixia

La obstrucción de las vías respiratorias puede suceder cuando se atoran alimentos u objetos sólidos, o cuando se acumulan líquidos, ya sea por vómitos o por ahogamiento.
Para prevenir:

  • No instale calentadores ni estufas de agua dentro de los baños que puedan consumir el oxígeno.
  • Evite dejar a mano de los niños objetos pequeños que puedan introducirse por la nariz o por la boca: canicas, botones, etc. Tenga cuidado de los huesos de frutas como ciruela o durazno.
  • Cuide que los bebés no estén demasiado tapados con colchas; vístalos con ropa cómoda. Evite colgarles el chupón con listones que se puedan enredar en el cuello.
  • No deje a los niños solos en el cuarto de baño y cubra debidamente bañeras, tinaco o recipientes con agua. Si existe una alberca cerca, cuide que tenga una protección segura.
  • Evite dormir al lado de un lactante, pues se le puede aplastar. Se recomienda provocarles el eructo después de las comidas y antes de acostarlos a dormir.

Golpes

Las puertas o ventanas de cristal trasparente sin señales con frecuencia causan accidentes que pueden ser fuertes golpes o cortaduras.
Dentro de la casa, también puede golpearse con muebles, escaleras, puertas o ventanas.
Para prevenir:

  • No deje el armario o cajones abiertos que se pueda caer al suelo. Procure que los cantos o esquinas de los muebles o vidrios sean redondeados.
  • Marque las puertas de cristal de una sola pieza. También ilumine adecuadamente las zonas de circulación como pasillos o recibidores, así como las áreas de más trabajo: cocina, lavandería o patio.
  • Trate de no usar herramientas en mal estado y manténgalas fuera del alcance de los niños. Evite colgar macetas u otros objetos a baja altura.

Heridas

Pueden ser causadas por el contacto de manos o pies descalzos con objetos cortantes como cuchillos, vidrios o tijeras.
Para prevenir:

  • Quite del alcance --sobre todo de los niños-- objetos como cuchillos, tijeras, aspas de ventiladores, trituradores, navajas de afeitar, agujas.
  • Coloque los objetos filosos con la punta hacia adentro de un cajón o debidamente guardado en su estuche.
  • Elimine la loza rota y ponga plantas como cactus y magueyes fuera del alcance de los niños y lejos de un área muy transitada.

Tenga a la mano

Siempre es bueno tener a la mano los teléfonos de asistencia ciudadana a los que se puede recurrir no sólo en caso de emergencia, sino también de orientación en caso de que se crea necesario.

Consulte la sección amarilla de su directorio telefónico y anótelos en algún lugar fácil de localizar en caso de necesitarlos.

La autora es licenciada en Ciencias de la Comunicación y diplomada en Desarrollo Familiar.

Antes de la emergencia

La clave para sobrevivir a una emergencia es la de estar preparado para ella. Esto significa conocer los puntos básicos de un plan de emergencia para proteger nuestras vidas y nuestros bienes. Seguidamente se detallan los puntos más importantes a conocer previos a cualquier catástrofe.

  • Estar informado de los teléfonos de emergencia locales.
  • Conocer las frecuencias de Radio y los canales de televisión que se puedan utilizar durante una situación de emergencia.
  • Conocer los sistemas de emergencia de su comunidad de vecinos.
  • Aprender cuales son los sistemas y medios que tienen las autoridades para dar a conocer las emergencias.
  • Aprender las técnicas básicas de primeros auxilios, ya que en muchas ocasiones la ayuda médica no estará disponible de forma inmediata.
  • Conocer la ruta más segura hacia la vivienda o hacia el refugio ocasional.
  • Saber localizar a todos los miembros de la familia.
  • Desarrollar un Plan de Emergencia Familiar (P.E.F.)


El Plan de Emergencia Familiar (PEF)

El Plan de Emergencia Familiar, es el conjunto de normas y medios, destinados a protegernos de cualquier situación de riesgo o catástrofe.

No es suficiente que nosotros conozcamos las opciones y medios a tomar durante una emergencia, sino que cada miembro de nuestra familia lo debe conocer a la perfección. Deben de tener especial cuidado en desarrollarlo las personas que conviven con otras personas enfermas o minusválidas. Desarrollar el PEF no es una tarea difícil pero debe realizarse a conciencia y revisarse tantas veces como se crea conveniente. Incluso puede ser muy útil el realizar algún simulacro.

Para su confección básica deben tenerse en cuenta los siguientes apartados:

En todos estos apartados, es importante insitir en la oportuna preparación psicológica de todos los miembros, que debe basarse en la necesidad de conservar la calma y ser ordenado en la ejecución de las acciones a realizar. Controlar y olvidar el pánico y prepararse para estar largo tiempo sin salir al exterior, renunciando en la mayoría de las ocasiones a las comodidades propias del hogar.

Seguidamente y para su mayor comprensión, detallaremos cada uno de los apartados:

Conocimiento del hogar:

Dentro del PEF, es muy importante que todos los miembros de la unidad familiar conozcan la casa en la que habitan y las áreas de la misma en la que se puede hacer frente a cualquier riesgo. Por ejemplo, revisar habitación por habitación y asignarles un nivel de seguridad a cada una, designar puntos de "máxima seguridad" dentro de ellas. Para citar un ejemplo y en el caso de un terremoto, podría determinarse la sala de estar como la más segura y dentro de ella el punto de máxima seguridad, debajo de una fuerte y robusta mesa de madera. Otro ejemplo sería el de definir el sótano como la habitación de máxima seguridad en caso de un temporal de viento, huracán o tornado. Así, recorriendo todas las habitaciones hasta conseguir el "perfil" de cada una de ellas y que cada miembro de la familia lo conozca. Igualmente debe conocerse la situación de todos los puntos que afectan al corte de suministro eléctrico, de gas, de agua, etc. y las zonas en las que se encuentran productos tóxicos o inflamables.

Todos los miembros de la familia deben saber como conectar y desconectar la corriente eléctrica, el gas y el agua de la casa. Especialmente deben conocer cual es la habitación en la que se encuentran todos los medios para afrontar una emergencia.

Finalmente saber cuales son los sistemas para abandonar la casa y cual es la vía más rápida para ello.

En las viviendas comunitarias deben especificarse las siguientes pautas:

  • Designar un encargado de la coordinación general de la emergencia.
  • No usar jamás los ascensores durante la crisis.
  • Asegurarse de que todos los vecinos tienen y conocen su propio PEF.
  • Designar los puntos más seguros y más peligrosos del edificio.
  • Conocer a los ocupantes con discapacidades físicas o psíquicas.


Medios de emergencia:

Todos los hogares deberían contar con unos medios mínimos para hacer frente a una situación de emergencia, desgraciadamente no muchas personas siguen estos consejos, con la excusa de que ocupan espacio y "casi nunca" se utilizan, cosa que en la realidad no es así. A continuación se detallan una lista de medios que se consideran como imprescindibles para cualquier situación de riesgo, dicho de otra manera: Material Mínimo de Emergencia en el Hogar (MMEH).

  • Una radio equipada con baterias (operativas), nos permitirá estar informados constantemente de los mensajes y consejos de las autoridades. Es imprescindible revisar periodicamente que las pilas estén en buen estado y conocer de forma predeterminada las frecuencias de las emisoras locales en las que se puedan radiar los mensajes de ayuda o información. Tal vez sea este uno de los elementos más importantes a tener en cuenta.
  • Disponer de una linterna a baterias (operativas), que nos ayudará en la localización de personas u objetos si la situación se produce durante la noche o tuviese una larga duración. Es preferible disponer de varias de ellas, para poder repartirlas entre los miembros de la familia. Los modelos más sofisticados, disponen de carga automática desde la red a la vez que al interrumpirse la misma, actuan como luz de emergencia. Las luces por llama pueden ser extremadamente peligrosas ante la presencia de combustibles o gases, durante y después de una catástrofe.
  • Tener una reserva permanente de baterias para los diferentes utensílios, tales como linternas o radios y preferiblemente del tipo ALCALINA ya que su duración y potencia es más duradera. La mayoría de fabricantes informan de la fecha óptima de utilización por lo que no será dificil el ir renovándolas. Para casos de emergencia hay que desconfiar de las baterias recargables de Niquel-Cadmio ya que se descargan en reposo con mucha más rapidez que las convencionales. La única ventaja que ofrecen es que pueden ser cargadas desde la batería de nuestro vehículo, con el cargador apropiado.
  • Cinta aislante. De multiples utilidades, sirve tanto para reparar objetos dañados como para sujetar y fijar piezas.
  • Estar proveído de velas y cerillas, en el caso de que la catástrofe interrumpa el fluido eléctrico por largo espacio de tiempo. Existen en el mercado velas especiales de larga duración, los encendedores denominados "de emergencia" también son muy útiles por su larga duración, pueden funcionar con diversos combustibles tales como la gasolina o el alcohol (por ejemplo el Zippo™). Hay que extremar las precauciones de su utilización si sospechamos de presencia de gases o combustible. Un sustituto ideal por lo inocuo de su uso son las barras químicas luminosas, que funcionan doblándolas e iluminan por espacio de unas 12 horas. Ofrecen además la ventaja de que no producen calor, no deslumbran y no son en absoluto peligrosas, guardadas en su estuche funcionan incluso después de varios años.
  • Disponer de una estufa autónoma, que utilice gasolina, petróleo, gas-oil, butano, etc., muy útil e imprescindible en latitudes de frios intensos o para mantener a personas tales como niños de corta edad o ancianos en valores de temperaturas normales. En este caso es importante recordar el disponer de una buena ventilación para su uso en el interior y extremar las precauciones al ponerlas en funcionamiento, pues existe riesgo de explosión o incendio ante la presencia de gases o combustibles.
  • Tener una cocina de camping, que permita la preparación de alimentos o hervir agua, independientemente del corte de fluido eléctrico o gas canalizado. Igualmente debe tenerse en cuenta una buena ventilación y salida de humos para la misma.
  • Una nevera portátil de playa también puede sacar de un apuro, al depositar en su interior los productos más facilmente perecederos ante un corte del fluido eléctrico prolongado.
  • Reserva de combustible de emergencia, que estará en una habitación en la que se extremarán las medidas contraincendios.
  • Generador de electricidad, imprescindible en lugares muy alejados de los cascos urbanos, en el interior de la montaña o en zonas rurales. Se procurará además disponer de combustible de reserva y accesorios de mantenimiento del generador. Por las características de estos aparatos es conveniente que estén en habitaciones separadas de la vivienda y cuenten con buena ventilación.
  • Un botiquín de emergencia en el que además de los utensilios propios del botiquín estén los medicamentos que frecuentemente usan los miembros de la familia (consultar en el apéndice el contenido). Inseparablemente al mismo debe tenerse un manual de primeros auxilios.
  • Un extintor mixto para hacer frente a un pequeño incendio.
  • Tener útiles de aseo desechables, para el caso de que el suministro de agua potable se interrumpa.
  • Realizar inspecciones periódicas del MMEH para garantizar su buen estado.

Alimentación de emergencia:

Siempre, en el supuesto de que la gravedad de la situación implique una amplia duración de la emergencia, será interesante el disponer de una reserva de alimentos para un mínimo de cinco dias para cada miembro de la familia. Es especialmente interesante el almacenar alimentos ya preparados que no requieran de conservación en frío y que puedan ser ingeridos sin preparación alguna. De todas formas si contamos con una cocina de camping o similar, no será dificil el calentar algunos alimentos.

Debe prestarse especial atención al agua potable, debiendo de estar en recipientes estancos para evitar su contaminación.
En zonas en las que se puede quedar aislado a consecuencia del frío, será interesante también el almacenar algunos alimentos de alto valor energético, tales como chocolates, barras de cereales, frutos secos, etc. así como alimentos especiales para ancianos y bebés.

Locomoción:

Si las condiciones de la situación permiten la circulación, o bien la emergencia nos ha sorprendido en nuestro vehículo, deberemos contar con un mínimo de medios para hacer frente a las dificultades de la marcha. En muchos paises, la lista de utensilios a llevar en el vehículo (MMEV) es ya obligatoria, y en la mayoría es recomendado por las autoridades, con el fin de reducir los peligros de la circulación en circunstancias adversas, o en el transcurso de algún viaje o excursión. A continuación la detallamos en profundidad:

  • Herramientas del propio vehículo, imprescindibles y obligatorias en la mayoría de los paises del mundo, deberemos contar con la herramientas indispensables para efectuar alguna reparación en el vehículo. También deberemos contar con los repuestos más comunes, tales como rueda de repuesto, luces, etc.
  • Botiquín de viaje, en el que además de los utensilios propios se incluyan algunos medicamentos más frecuentemente usados por los pasajeros habituales del vehículo, especialmente en trayectos largos.
  • Una manta, para la protección de heridos o para calentarnos en el caso de quedar aislados en zonas de intenso frío. Existen las mantas térmicas de aluminio (Blanket) que son usadas por la mayoría de los equipos médicos para evitar la pérdida de temperatura de los heridos, muy económicas y prácticas.
  • Impermeable de bolsillo, muy útil para la evaluación de zonas por las que tenemos que pasar o para poder efectuar alguna reparación en el vehículo durante climatología adversa. Ocupan poco espacio y protegen muchísimo.
  • Guantes de trabajo, que protegerán nuestras manos de suciedad y heridas.
  • Linterna a pilas (operativa) así como un recambio a estrenar.
  • Extintor específico para vehículos.
  • Una pala plegable en los paises o lugares en los que suela nevar mucho. Aunque siempre es recomendable ante la presencia de tierra en la carretera debido a corrimientos, existen modelos en los que además de pala, el mismo kit permite el uso de sierra, martillo, hacha, pico, etc.
  • Un cuchillo de montaña, o en su defecto una navaja de "supervivencia", preferiblemente el primero, que además de su robustez permite cortar ramas más gruesas con las que hacer un refugio o fuego.
  • Cuerda o cable resistente, de múltiples aplicaciones, entre las que están el remolque de vehículos, objetos o nuestro propio vehículo. Se recuerda que está prohibido remolcar por la via pública a otros vehículos sin la oportuna autorización excepto en casos extremos de ayuda o socorro.
  • Fósforos o encendedor autónomo, para encender un fuego o en caso extremo para iluminar. Si el vehículo ha sufrido daños, asegurarse de que no hay fugas de combustibles antes de encender cualquier fuego.
  • Utiles de aseo desechables, tales como toallas húmedas o espuma seca para lavarse las manos, en la actualidad existen multitud de modelos, la mayoría de gran utilidad.
  • Libreta con lápiz o bolígrafo.
  • Brújula y mapas, si se transita por lugares poco conocidos, en excursiones o para trazar una ruta de evacuación.
  • Prismáticos, además de ser un buen pasatiempo para la observación de la naturaleza, puede servir para la localización de personas u objetos.
  • Alimentos, excepcionalmente en paises o lugares de climas extremados, antes de emprender un viaje y en según que condiciones climáticas es imprescindible el llevar reservas de agua potable y alimentos de alto contenido energético.
  • Combustible, también en circunstancias excepcionales o en trayectos muy largos o excursiones, será interesante el incorporar combustible en recipientes adecuados a este fin.
  • Bengalas, sólo en casos muy especiales y cuando las condiciones del terreno lo exijan. (Existen además normas administrativas en cuanto a su uso que deben ser respetadas.)

Evacuación:

La evacuación es tal vez uno de los momentos de mayor tensión y pánico entre la población, por tanto se debe instruir a todos los miembros de la familia a mantener la calma y a ser ordenados. El comportamiento sistemático y ordenado raras veces desemboca en consecuencias trágicas, pero para ello debe trazarse un plan ordenado de evacuación en el que participan todos. Se debe siempre obedecer a las autoridades.

Si se conoce con antelación la posibilidad de algún riesgo, que motive la evacuación, hay que procurar mantener lleno el depósito de combustible del vehículo, y procurar que los medios de emergencia del mismo no falten y estén operativos (consultar la lista del MMEV del Apéndice).

Antes de marchar, desconectar todos los sistemas de la casa, tales como agua, gas y fluido eléctrico.

Uno de los puntos más importantes es el concienciarse de los objetos que son realmente imprescindibles llevarse en la evacuación; a continuación se detallan los más útiles:

  • Documentos personales, imprescindibles para posteriores gestiones con la autoridad o para la identificación en campos de refugiados, etc. En este apartado hay que incluir especialmente toda la documentación médica así como pasaportes, certificados y documentos de propiedad. Es muy interesante el proveerse de algún sobre especial para ello (que sea estanco).
  • Ropa de abrigo, especialmente en epocas frías o para personas de corta edad o ancianos. Recordar la utilidad de los impermeables de bolsillo.
  • Radio a pilas, para estar informado durante el proceso de evacuación.
  • Linterna o alumbrado a pilas.
  • Utensilios de higiene personal.
  • Medicamentos que deban utilizar miembros que se encuentren enfermos, y alimentos para miembros de la unidad familiar que necesiten alimentación especial (bebés, ancianos,...).
  • Dosificar las reservas y economizar al máximo.

Al margen de la ayuda organizada que podamos encontrar es muy recomendable efectuar la evacuación con una dotación de alimentos no perecederos para todos los miembros de la unidad familiar.

Hasta aquí, el planteamiento de lo que debe ser el Plan de Emergencia Familiar, así como de las acciones para prevenir estas situaciones. La clave de esta exposición es la de estar informado para poder actuar con garantías de éxito y mentalizar a todos los miembros de la unidad familiar de su importancia. A continuación se exponen una serie de acciones a tener en cuenta frente a diversas situaciones de emergencia, en las cuales la autoprotección y la autonomía de medios es importante para la supervivencia.