Para concretar más, haremos un somero repaso
por los accidentes domésticos más habituales en los que
suelen estar relacionados los menores:
1-Electricidad. Los enchufes y cables
eléctricos pueden ser muy peligrosos para los niños. Algunas
medidas para minimizar riesgos consisten en:
-En primer lugar, tener instalado en el hogar un
interruptor diferencial. Se trata de un mecanismo que, ante un crecimiento
de la corriente, la corta. Es un método útil para evitar
cortocircuitos.
-No está de más proteger todos los
enchufes de la casa, sobre todo los colocados al alcance de la mano
de los pequeños, para impedir que metan en ellos los dedos.
-Los enchufes con toma de tierra son también
una buena opción para prevenir calambres y accidentes.
2-Quemaduras. No sólo pueden
producirse en la cocina, que es la estancia unánimemente aceptada
como la más peligrosa para los niños. Veamos algunas de
las precauciones más elementales:
-Debemos evitar que los mangos de las sartenes o
cazuelas sobresalgan de las placas, son un reclamo para que los pequeños
los agarren.
-De la misma manera, no dejaremos a los chiquillos
jugando en el suelo debajo de los fuegos de la cocina, cualquier descuido
puede provocar que se derrame lo que se está cocinando y se
quemen.
-También tenemos que tomar las lógicas
precauciones al bañarlos. La piel de los bebés es muy
delicada y el agua demasiado caliente puede provocar quemaduras.
3-Cortes. Como es lógico debemos
mantener a los niños apartados de los objetos cortantes. Para
reducir riesgos podemos plantearnos instalar cierres de seguridad en
los cajones de la cocina donde guardemos los cubiertos.
4-Intoxicaciones. Los niños
tienen tendencia a meterse en la boca los objetos nuevos que descubren.
Por ello conviene apartar de ellos sustancias que puedan ser tóxicas,
como los medicamentos o los productos de limpieza. Es preferible guardar
estos productos en lugares elevados, ya que así dificultamos
su acceso a ellos.
5-Caídas y golpes. Son unas
de las causas más frecuentes de accidentes infantiles en el hogar.
No debemos olvidar que los niños pequeños son muy frágiles.
Cuando nuestros hijos sean pequeños y duerman aún en la
cuna nos cuidaremos de mantenerla acolchada e instalaremos protectores.
De la misma manera si en la casa hay escaleras pondremos especial cuidado
en impedir que se desplacen por ellas solos.